“El cambio no solamente es necesario en la vida, es la vida en sí misma” - Alvin Toffler
El cambio de ambiente,. de escolar a universitario es sumamente diferente. Entrar a una institución universitaria ofrece un mayor grado de dificultad en cuanto a exigencia académica y social, lo que para muchos parece ser una primera experiencia un tanto “choqueante”, ya que en este nuevo proceso de formación profesional exige el protagonismo de cada uno de los alumnos que entran a estudiar, pasando de un entorno colaborativo a individualista. Ahora el estudiante es el principal en cuanto a adquisición de conocimiento, es quien regula su tiempo y quien pone sus propias metas.
Somos estudiantes de 1 primer año de Pedagogía en Castellano, cada una de nosotras viene de un colegio diferente y por lo tanto realidades distintas. Pero, a pesar de esto, concordamos en los diferentes enfoques con los cuales mirar nuestra primera experiencia universitaria. Los puntos a resaltar son: infraestructura, asignaturas, docentes, evaluaciones y metodología. Escogimos estos puntos puesto que son la clave para el desarrollo intelectual dentro de un establecimiento educativo. Además, cabe mencionar que estos puntos, los sacamos de la segunda entrada del blog, donde se habla de la primera experiencia en el aula, en una clase del ramo “Lenguaje y comunicación”, lo cual nos ayudó a la observación del proceso educativo.
Infraestructura: La infraestructura de la universidad es un punto a destacar. Contamos con una amplia casa de estudios, todos los pisos cuentan con baños y las salas están equipadas con proyectores, los cuales son utilizados clase a clase. Lo que más se destaca dentro de la infraestructura es la biblioteca, la cual tiene 4 pisos, con cubículos de estudio accesibles a todo alumno, además de una amplia gama de textos y espacios de trabajo.
Pensando en que muchas veces los horarios tienen espacios libres entre clases, la biblioteca se vuelve un espacio donde el tiempo se puede aprovechar de mejor manera, reuniendo de esta forma con todos los requisitos que un estudiante necesita para concentrarse y trabajar. Además, existe el servicio de préstamo de material, en donde el estudiante puede acceder a material tecnológico, como la utilización de notebooks otorgados por el creal.
Asignaturas: Nuestros ramos están divididos en tres: Lingüística, literatura y educación. En aspectos generales todas las asignaturas se complementan entre sí y ayudan al futuro docente a perfeccionar las habilidades y competencias de cada alumno. Todas cumplen un rol fundamental dentro de lo que es la carrera, cada asignatura busca nutrir a los estudiantes con conocimientos fundamentales que todo buen docente debe tener.
Docentes: Los docentes son los que marcan la primera experiencia universitaria, si bien todos poseen formas distintas de enseñar y de trato, todos han aportado al desarrollo académico de cada estudiante. Además, ayudan a confiar en nuestras capacidades y ha perder el miedo al “ridículo”, puesto que nuestra meta es llegar a ser unos buenos docentes y necesitamos de confianza para poder desenvolvernos en el aula. Esto es posible con el hecho de que cada docente advierta o destaque los errores, que como principiantes cometemos, alentando el poder hacerlo mejor y destacando los aspectos positivos de cada uno. Otra característica a destacar, es la buena disposición fuera y dentro del aula que cada uno de los docentes tiene, haciendo del proceso de aprendizaje más sencillo.
Pero como todo punto bueno, hay algo “malo” lo cual destacar. Según nuestro punto de vista, existen docentes que no cumplen con los atributos ya mencionados, pero de igual manera, hay mucho que se puede rescatar de las malas experiencias que se tienen con ciertos profesores, esto recae, en que en el proceso de volvernos personas críticas, es posible dar cuenta de que tipo de profesores queremos ser. Si tenemos profesores que no cumplen con las características positivas del docente, en el futuro sabremos qué actitudes evitar, para así entregar una buena experiencia educativa a nuestros futuros estudiantes.
Evaluaciones y metodología: Las evaluaciones suelen ser variadas, tanto a modo de prueba,, talleres, trabajos en equipo, exposiciones, entre otras. Tener diversas formas de evaluación es algo que valoramos puesto que al no ser todas iguales, tenemos más opciones de trabajo y resulta menos tedioso prepararse para ellas. Al comienzo ajustarse a este tipo de evaluaciones que a algunos le resultaban nuevas, era difícil, ya que los hábitos de estudio debían cambiar para tener buenos resultados, pero con el tiempo es posible acostumbrarse a esas evaluaciones y saber cómo prepararse. Además, todas apuntan a distintos objetivos, como lo son: aprendizaje autónomo, reflexión grupal o individual, interacción con el entorno, etc.
En cuanto a metodología, es posible decir que todas las asignaturas poseen distintos modos de trabajo, siempre acorde a su contenido. En algunos casos es posible encontrar mayor uso de tecnologías y conexión con el entorno, en otras clases es posible encontrar un modo de enseñanza más directivo y académico, resultando de esta forma en variedad de metodologías que hacen posible cada clase.
Todos estos puntos nos han ayudado de algún modo a valorar nuestra primera etapa universitaria. Es necesario mencionar que cada uno de los estudiantes se forma una idea o expectativas de la institución y su paso por ella, muchas veces esas expectativas se cumplen, pero cuando no es así, esta experiencia se torna complicada, provocando una decepción. Esta decepción en algunos casos lleva a la deserción de la universidad.
Pero nuestro caso no es ese, la universidad ha sido una experiencia provechosa, tomando en cuenta sus altos y bajos, ya que como todos saben, el año 2015 fue un año agitado socialmente, siendo este punto un hecho que marcó nuestro primer año que aún no acaba, ya que debido a la movilización no fue un año “normal”, como muchos se esperaban, pero que al fin y al cabo hemos sabido llevar de buena forma.
De los puntos ya mencionados, hemos sacado lo mejor de nuestro primer año, para tener un buen rendimiento, además de una grata vida universitaria, que se basa en el apoyo mutuo. La universidad nos ha ayudado de igual manera a mejorar nuestras habilidades sociales, y es una de las cosas que en el fondo esta institución busca, ayudarnos a ser mejores personas, capaces de colaborar con los demás, olvidando el sentido de competencia que muchas veces enseñan en los liceos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario