domingo, 17 de enero de 2016

Tipos de reflexión en el aula: reflexión introspectiva y reflexión dialógica


“Cada lenguaje posee una estructura de cierto tipo, reflejando, además, en su propia estructura la del mundo, tal y como asumen aquellos que desarrollaron el lenguaje. De forma recíproca, proyectamos sobre el mundo, casi siempre inconscientemente, la estructura del lenguaje que empleamos. A veces, es difícil darse cuenta que hay personas que ven el mundo de forma diferente, porque poseen otras estructuras de lenguaje, precisamente porque encontramos obvia la estructura de nuestro lenguaje, sobre todo si es nuestra lengua habitual”. - Alfred Korzybski
La educación es entendida de diferentes maneras, pero lo que debe predominar es el considerarla como un factor que favorece a los cimientos de la sociedad, ya sea más justa, menos violenta, concientizada, cultural, entre otros aspectos.
Es por esto que ser educador hoy en día es una labor compleja ya que es una tarea integral, que reúne muchas veces el ámbito académico y el valórico.
La sociedad de hoy, siglo XXI, en el ámbito educativo, solo se ocupa de los rasgos competitivos que puedan sembrar en sus alumnos, generando un clima estrictamente académico en el cual  importa únicamente quien destaca y por lo tanto, quien aprende más rápido y obtiene mejores notas. Este tema hace olvidar a los profesores que cada alumno es diferente, que estamos rodeados de diferentes contextos sociales, que muchas veces limita o se refleja en el ámbito académico.
Hay que aprender que la enseñanza no solo se basa en contenido por medio de un método de enseñanza estrictamente directivo, sino que hay que entender que esta labor, es una labor social, aspectos que abren el paso a la reflexión en el aula y a la conciencia por parte del docente, ya que si es consciente de las diferentes realidades existentes, puede encontrar los diferentes mecanismos que ayuden a sus alumnos a mejorar, tomando en cuenta los procesos de enseñanza-aprendizaje con el factor confianza, buen clima de aula, respeto y diálogo.
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Los conceptos que se trabajarán hoy con respecto a los mecanismos que pueden ser utilizados en el aula, son: reflexión introspectiva y reflexión dialógica. En relación al primer tipo de reflexión, es decir, la introspectiva, se puede decir que este concepto es el básico al momento del aprendizaje del niño en el aula, ya que, desde tiempos remotos, como lo hizo Sócrates, ha sido definido, como el que lleva el énfasis en el individuo mismo, ya que este tipo de reflexión le permite establecer a cada persona, los aspectos que tiene que trabajar para mejorar, siendo el conocerse a sí mismo algo básico, antes de cualquier conocimiento.
En el contexto educativo la reflexión introspectiva toma un papel fundamental, ya que los alumnos en la etapa escolar están en un fuerte proceso de desarrollo, ya sea físico, cognitivo, ético o moral, lo que permite al estar en contacto con esta reflexión, un progreso en el conocimiento de su modo de ser, ya sean sus fortalezas o debilidades, y en consecuencia, al trabajar esta reflexión, permite al alumno mejorar sus condiciones y reforzar lo que le gusta de sí mismo y trabajar en lo que quiera cambiar.
Este tipo de reflexión ayuda a trabajar la inteligencia emocional de los alumnos, ya que el hecho de comprenderse a sí mismos, ayuda a que el individuo identifique y comprenda lo que siente y así puede utilizarlo de la mejor manera en el contexto educativo en el que está inserto.
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Después de explicar el concepto, cabe destacar el papel que toma el docente en el aula al momento de trabajar la reflexión introspectiva en sus alumnos, ya que este debe presentar las tareas que estimulen y provoquen a la introspección, convirtiéndose en un facilitador del aprendizaje, es quien debe entregar las herramientas y guiar los distintos procesos que vivirá cada alumno, siendo una ayuda para resaltar lo positivo y trabajar lo negativo en cada uno de los integrantes del curso.
En contextos educativos esta reflexión podría darse como un trabajo colaborativo profesor-alumno, el cual se combine el conocimiento de índole académico con el crecimiento personal ¿Cómo es posible esto? El docente debe saber tomar en cuenta que cada alumno es diferente y por lo tanto recibe el conocimiento de formas variadas,
lo que se sienta como primera base al momento de enseñar y le permite comprender y saber tratar las diferentes situaciones que se dan dentro del aula.
Si se combina lo académico con la introspección, podrían generarse situaciones como el mejoramiento de notas y las relaciones dentro del aula entre compañeros. Una situación que combina estos dos aspectos, sería que el docente ponga énfasis en las siguientes preguntas después de cada actividad evaluativa: ¿qué hice mal? ¿qué puedo mejorar? ¿que hice bien?, acompañado de observaciones que alienten a los alumnos al mejoramiento y el fortalecimiento de aquello que los alumnos hicieron bien. Estas reflexiones serían de forma ideal en voz alta, lo que permite el reconocimiento de errores por parte de los alumnos y que mejora el escuchar entre ellos mismos, lo que genera el respeto y consolidación de los lazos afectivos entre ellos y el profesor, ya que se generan instancias de confianza en las cuales equivocarse o fallar una vez, permite reconocer errores y esforzarse por los siguientes desafíos.
Este tipo de reflexión también puede ser tratada en los espacios de reflexión con el profesor a cargo del curso, el cual puede entregar cada semana actividades que ayuden al alumno a conocerse a sí mismo y que pueda en consecuencia mejorar aspectos que no le gusten de él. Para que, de esta forma, tenga un desarrollo integral, tanto como de persona como académico.
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Por otro lado existe el tipo de reflexión dialógica, la cual toma una subjetividad y las enlaza con otras de su misma índole. Esto quiere decir que los principales actores en esta reflexión son exclusivamente los alumnos, ellos pasan a tener una relación pasiva en el aula a una activa, sin embargo el docente no queda atrás, sino que actúa sólo como moderador.
Los alumnos demuestran su capacidad para poder dialogar entre ellos, dar sus opiniones y puntos de vista, es necesario para cada uno comprender lo importante del trabajo en equipo, no solo porque se logra una la labor más óptima, sino que crea lazos de amistad y respeto.
Dentro del aula este tipo de reflexión da paso a la tolerancia entre pares, el respeto y el compañerismo, se ve reflejado en construir relaciones de trabajo y conocer más a sus pares. También puede influir en la ámbito académico porque la investigación en conjunto ayuda al entendimiento de conceptos, y se hace más fácil el trabajo, es por eso que es más probable subir notas gracias a un trabajo en equipo.
El profesor ya seguro de cómo es cada alumno, solo realiza un rol de moderador para que los chicos puedan manifestarse por sí solos sin miedo, él solo estará presente para corregir contenido de diálogo, regular el respeto y el punto de vista de cada estudiante.  
Para finalizar, debemos destacar lo importante que es la educación social, para los niños y adolescentes, ya que al momento de enfrentarse en el aula, no solo deben preocuparse acerca de los contenidos, pruebas, exámenes, etc, sino que también de su mismo entorno, es decir, convivencia entre pares y relación profesor-alumno. Además, cabe destacar que para que un alumno se sienta con la seguridad de compartir sus experiencias, primero debe tener un apoyo del profesor y que este le otorgue las herramientas necesarias para que pueda desenvolverse tanto académicamente como socialmente. Convirtiéndose el hecho de estimular a los estudiantes, como una ayuda que mejora el clima y relaciones escolares.
Es por esto que se puede decir que un alumno al tener una visión positiva del docente, podrá desarrollar la capacidad de compartir sus ideas con el resto, aumentando el respeto y tolerancia, y gracias a estos valores es posible que se eludan temas vistos con anterioridad como el bullying o las molestias hacia otro estudiante más débil. Esta característica da paso a las relaciones de los estudiantes entre sí, si ellos conviven en un ambiente de reflexión y tranquilidad, es difícil que caigan en la discordia.

Violencia en las escuelas: Bullying

“La violencia es el último recurso del incompetente” - Isaac Asimov


La violencia en el ámbito escolar es un hecho que ha estado presente siempre,ya sea en menor o mayor medida.  Esta violencia, cabe destacar, transgrede las clases sociales, niveles económicos y culturales, siendo un aspecto que se puede dar en cualquier recinto educacional.

En Chile, la violencia escolar ha ido en aumento en el último tiempo. Siendo el año 2011 un año clave por la gran cantidad de denuncias por maltrato físico y sicológico en el aula, cifra que llegó a más de 2.000 querellas y, según cifras del Mineduc, el 86% de los escolares ha sido testigo, en reiteradas ocasiones, de abusos y violencia en la sala de clases.
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Este tipo de violencia escolar se basa en el bullying y el acoso escolar, los cuales se diferencian en lo siguiente: El bullying, según el Dr. Dan Olweus en la tesis “El acoso escolar entre pares: Incidencia y características del fenómeno según la percepción de alumno y profesores”, el cual trata de: “Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos”.En cambio, el acoso escolar, se entiende como un hostigamiento y/o ataque recurrente cargado de  violencia psicológica o física hacia un sujeto determinado, el cual no se produce de manera prolongada en el tiempo, quedando confinado a ser solo episodios esporádicos dentro de la vida del niño. Esta diferenciación queda establecida de forma clara en la tesis “Dinámicas cotidianas asociadas a la violencia y acoso escolar asociada a contextos de programas de integración  escolar”, la cual ayuda a distinguir los diferentes tipos de hostigamientos que aparecen en el contexto educativo.
Aclarado este punto, cabe destacar que para que exista bullying, este debe repetirse de forma prolongada en el tiempo, donde de forma clara, debe existir un agresor o un grupo de ellos, que dedican su tiempo a producir daño de manera intencional a una víctima, generalmente como una forma de marcar una diferencia de poder dentro de los establecimientos educacionales.
Las características del fenómeno del bullying se enmarcan, como señala el autor Áviles (2002) en que debe existir una víctima que no es capaz de defenderse por sí sola y un agresor o un grupo de éstos que tienen como finalidad atacar o amedrentar. Lo cual recae en que cada personaje cumple un  rol fundamental dentro de la disputa y hace posible el conflicto, destacándose la identificación de roles. A modo general, esta identificación distingue una víctima, que puede clasificarse en pasiva, provocadora e inespecífica, un agresor o agresores, que también tienen una clasificación interna que se divide en pasivo, dominante, ansioso y victimizado.
Es necesario mencionar que Olweus, en el año 2001, sistematizó ‘el círculo del bullying’ en una situación aguda de maltrato, situando a la víctima en el centro como un punto azul, en el cual alrededor se encuentran: el agresor, seguidores, partidarios, espectadores falsamente neutrales, posible defensor y el defensor.
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Para identificar de mejor esta situación de comportamiento inadecuado dentro o fuera de la sala de clases, utilizaremos un cuento llamado “Las dos caras de la moneda”de la autora española Elena O’Callaghan i Duch. Este cuento se encuentra en el libro “21 relatos contra el acoso escolar”, publicado en el año 2008.
Este cuento llamado ‘las dos caras de la moneda’ trata sobre una chica de 13 años de edad llamada Ana, la cual sufre abusos y burlas de forma frecuente por parte de sus compañeros de curso, específicamente de un grupo, estos son Alex, Carla, Mireia, Oriol, Rubén, Marcos y Andrea.
El relato comienza con el siguiente mensaje:
“Eres una mierda y nadie te quiere.
Ni siquiera tu propia madre,
que te abandonó al nacer
cuando vio el engendro que había parido”
Ana es adoptada, por lo cual ese es el eje principal de las mofas de sus pares. Su madre, Isabel, ni su tutor la comprenden, creen que exagera en cuanto a las burlas que sufre, y eso la ha transformado en una niña débil e infeliz.
El relato está hecho en base a lo que Ana, la protagonista, escribe en su diario de vida, evidenciado el acoso continuo y las problemáticas a las cuales esta se enfrenta cada día en la escuela. Su historia comienza el 13 de Marzo, donde la protagonista cuenta lo mal que va con respecto a las notas en el colegio, teniendo posibilidad de reprobar si es que no comienza a estudiar de inmediato. A causa de esto se enfrenta a diferentes problemáticas durante todo el año, lo que lleva a Ana a sufrir una crisis de angustia, la cual la hace terminar en el hospital.
Este constante bullying se manifiesta tanto en clases con mensajes entre sus pertenencias, como por mensajes de texto, llegando incluso a los empujones por parte de los agresores hacia Ana.
Ana ha abordado el tema con su madre, ya que la protagonista lo único que desea en cambiarse de colegio, pero la madre le baja el perfil a la situación y le ofrece consejos que a la perspectiva de su hija son inútiles y agravan su frustración, puesto que el hecho de que su madre no le preste mucha atención al problema, la hacen sentir más sola y triste.
Por otra parte Isabel, su madre, recurre al tutor del establecimiento en reiteradas ocasiones para que arregle la situación de su hija y haga algo al respecto, pero este no toma las medidas necesarias ya que lo máximo que este hizo fue suspender a los implicados una semana, en consecuencia, no tomando la relevancia que implicaba el caso de Ana, creyendo que todo se había solucionado.
Finalmente tras una serie de hechos desafortunados para Ana, esta le muestra a su madre los mensajes ofensivos y amenazantes que ha recibido por parte de sus abusadores. Estos mensajes hicieron recapacitar a Isabel, la cual decide tomar cartas en el asunto y  trata de comunicarse con el Director del colegio, al no poder hacerlo, encara al tutor por su trabajo deficiente con respecto a la situación de su hija, además de informar a la consejería de educación sobre lo sucedido.
La medida final y la cual pone fin a la situación de la protagonista, es el cambio de establecimiento de su hija, en el cual Ana finalmente se ve libre de sus acosadores, mantiene una vida tanto académica como personal equilibrada y sin problemas.
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En el caso de este cuento, cabe destacar que la víctima cumple el rol de sujeto pasivo, ya que esta no busca defenderse, sumiéndose en problemas internos y creyendo que la culpa es de ella. El agresor se identifica con el rol de dominante, ya que este es capaz de dirigir a otros y amedrentar con pequeñas cosas a la víctima.
El círculo ya mencionado de Olweus, sitúa a Ana, la protagonista en el centro, como punto azul y a su alrededor se encuentra Andrea, su agresora principal, seguidores, Alex, Carla, Mireia, Oriol, Rubén y Marcos, partidarios que sería el curso en que estaba la víctima, posible defensor debería ser el tutor de Ana, pero este no muestra interés y pasan a ser las amigas de esta, quienes tratan de apoyarla en este proceso y el defensor, finalmente es su madre, quien tardíamente toma cartas en el asunto.
Aludiendo a la actitud del tutor en cuestión, podemos enlazar y enfocar los diferentes tipos de reacciones que muestra el docente frente a las situaciones de acoso y/o bullying. Según la fuente Violencia y escuela (2001) se evidencian diversas caretas de los adultos a cargo de estudiantes, su actitud tanto su rol puede reflejar el favorecimiento o la inhibición en relación a las situaciones que se puedan generar con respecto al conflicto del bullying.
Algunas de las reacciones que toman los encargados de los establecimientos o los profesores derivan en lo siguiente:
§  Desesperación: El docente toma una actitud exasperada en cuanto a la situación, no sabe tomar las medidas necesarias para enfrentar la violencia dentro o fuera del aula.
§  La mentira: Los docentes que mienten, faltan a la verdad y engañan a sus alumnos acreditando la mentira como una posibilidad no sancionable de abusar del otro. Se adopta la violencia como una dominación.
§  La indiferencia: Algunos docentes utilizan la indiferencia como mecanismo de defensa frente a las situaciones complicadas. Responden frases como: ‘No estoy a cargo del recreo, ‘decile a tu maestra’, etc. Los maestros deciden no darse cuenta de estas acciones de bullying.
Es ese último punto el que se utiliza como referencia para completar la actitud del docente. Dentro del cuento se puede apreciar como la indiferencia se utiliza como cláusula para contrarrestar la violencia que sufre Ana. El tutor demuestra una actitud impertinente, él no está al tanto de lo que la protagonista sufre, y esa es la causa principal por la cual decide no prestarle importancia al asunto, bajándole el perfil a la situación. En oportunidades trata de convencer a su madre de que Ana le está yendo espléndido en la escuela y que no tiene ningún tipo de conflicto con sus compañeros, cuando en verdad no es así.
Cabe destacar que el texto menciona que la actitud ideal de un maestro, docente o tutor debe estar equilibrada en la versión del alumno agredido, los pares y las familias de ambas partes, agregando que un solo docente no está capacitado para conllevar la situación de conflicto por completo, sino que se debe recurrir inmediatamente a las autoridades máximas de la escuela. El rol del docente en el aula debe estar ligado a la imparcialidad, pero aun así no dar la espalda cuando se percibe un ambiente de bullying y/o acoso escolar. Se debe entablar un diálogo inmediato con los padres asegurando de que su hijo está inserto en una disyuntiva y que no es fácil salir de ella (Esto lo podemos relacionar con el caso de Ana y su madre) sin embargo, apoyarlo y no dejar que acarree demasiado peso en un espalda.
Finalmente, podemos destacar lo complejo que es enfrentar ante una situación de bullying o acoso escolar, pero lo importante es mantener una actitud y postura de imparcialidad, sin dejar el episodio pasar, ya que lo más importante en el aula son los alumnos, tomando en cuenta lo que sienten y piensan, porque este es un factor que se refleja en el espacio educativo, tanto en su rendimiento y en las posibles relaciones que este puede entablar dentro del contexto escolar.
Otro aspecto que es necesario mencionar, y se pudo evidenciar en el cuento escogido, es el rol que cumplen las autoridades de los establecimientos educativo, siendo estos fundamentales para la resolución de este tipo de problemas, esto da cuenta de que si bien los profesores no pueden interferir de forma completa en casos de bullying, si pueden evidenciar conductas como lo es la exclusión, rasgo acentuador del fenómeno, y realizar el protocolo correspondiente, como hablar con el/la estudiante afectada y sus padres, mejorando así el problema de la comunicación, que por lo expuesto anteriormente, es una de las principales barreras que se necesitan derribar para solucionar o controlar la situación.

Primera experiencia universitaria


“El cambio no solamente es necesario en la vida, es la vida en sí misma” - Alvin Toffler
El cambio de ambiente,. de escolar a universitario es sumamente diferente. Entrar a una institución universitaria ofrece un mayor grado de dificultad en cuanto a exigencia académica y social, lo que para muchos parece ser una primera experiencia un tanto “choqueante”, ya que en este nuevo proceso de formación profesional exige el protagonismo de cada uno de los alumnos que entran a estudiar, pasando de un entorno colaborativo a individualista. Ahora el estudiante es el principal en cuanto a adquisición de conocimiento, es quien regula su tiempo y quien pone sus propias metas.
Somos estudiantes de 1 primer año de Pedagogía en Castellano, cada una de nosotras viene de un colegio diferente y por lo tanto realidades distintas. Pero, a pesar de esto, concordamos en los diferentes enfoques con los cuales mirar nuestra primera experiencia universitaria. Los puntos a resaltar son: infraestructura, asignaturas, docentes, evaluaciones y metodología. Escogimos estos puntos puesto que son la clave para el desarrollo intelectual dentro de un establecimiento educativo. Además, cabe mencionar que estos puntos, los sacamos de la segunda entrada del blog, donde se habla de la primera experiencia en el aula, en una clase del ramo “Lenguaje y comunicación”, lo cual nos ayudó a la observación del proceso educativo.
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Infraestructura: La infraestructura de la universidad es un punto a destacar. Contamos con una amplia casa de estudios, todos los pisos cuentan con baños y las salas están equipadas con proyectores, los cuales son utilizados clase a clase. Lo que más se destaca dentro de la infraestructura es la biblioteca, la cual tiene 4 pisos, con cubículos de estudio accesibles a todo alumno, además de una amplia gama de textos y espacios de trabajo.
Pensando en que muchas veces los horarios tienen espacios libres entre clases, la biblioteca se vuelve un espacio donde el tiempo se puede aprovechar de mejor manera, reuniendo de esta forma con todos los requisitos que un estudiante necesita para concentrarse y trabajar. Además, existe el servicio de préstamo de material, en donde el estudiante puede acceder a material tecnológico, como la utilización de notebooks otorgados por el creal.
Asignaturas: Nuestros ramos están divididos en tres: Lingüística, literatura y educación. En aspectos generales todas las asignaturas se complementan entre sí y ayudan al futuro docente a perfeccionar las habilidades y competencias de cada alumno. Todas cumplen un rol fundamental dentro de lo que es la carrera, cada asignatura busca nutrir a los estudiantes con conocimientos fundamentales que todo buen docente debe tener.
Docentes: Los docentes son los que marcan la primera experiencia universitaria, si bien todos poseen formas distintas de enseñar y de trato, todos han aportado al desarrollo académico de cada estudiante. Además, ayudan a confiar en nuestras capacidades y ha perder el miedo al “ridículo”, puesto que nuestra meta es llegar a ser unos buenos docentes y necesitamos de confianza para poder desenvolvernos en el aula. Esto es posible con el hecho de que cada docente advierta o destaque los errores,  que como principiantes cometemos, alentando el poder hacerlo mejor y destacando los aspectos positivos de cada uno. Otra característica a destacar, es la buena disposición fuera y dentro del aula que cada uno de los docentes tiene, haciendo del proceso de aprendizaje más sencillo.
Pero como todo punto bueno, hay algo “malo” lo cual destacar. Según nuestro punto de vista, existen docentes que no cumplen con los atributos ya mencionados, pero de igual manera, hay mucho que se puede rescatar de las malas experiencias que se tienen con ciertos profesores, esto recae, en que en el proceso de volvernos personas críticas, es posible dar cuenta de que tipo de profesores queremos ser. Si tenemos profesores que no cumplen con las características positivas del docente, en el futuro sabremos qué actitudes evitar, para así entregar una buena experiencia educativa a nuestros futuros estudiantes.
Evaluaciones y metodología: Las evaluaciones suelen ser variadas, tanto a modo de prueba,, talleres, trabajos en equipo, exposiciones, entre otras. Tener diversas formas de evaluación  es algo que valoramos puesto que al no ser todas iguales, tenemos más opciones de trabajo y resulta menos tedioso prepararse para ellas. Al comienzo ajustarse a este tipo de evaluaciones que a algunos le resultaban nuevas, era difícil, ya que los hábitos de estudio debían cambiar para tener buenos resultados, pero con el tiempo es posible acostumbrarse a esas evaluaciones y saber cómo prepararse. Además, todas apuntan a distintos objetivos, como lo son: aprendizaje autónomo, reflexión grupal o individual, interacción con el entorno, etc.
En cuanto a metodología, es posible decir que todas las asignaturas poseen distintos modos de trabajo, siempre acorde a su contenido. En algunos casos es posible encontrar mayor uso de tecnologías y conexión con el entorno, en otras clases es posible encontrar un modo de enseñanza más directivo y académico, resultando de esta forma en variedad de metodologías que hacen posible cada clase.
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Todos estos puntos nos han ayudado de algún modo a valorar nuestra primera etapa universitaria. Es necesario mencionar que cada uno de los estudiantes se forma una idea o expectativas de la institución y su paso por ella, muchas veces esas expectativas se cumplen, pero cuando no es así, esta experiencia se torna complicada, provocando una decepción. Esta decepción en algunos casos lleva a la deserción  de la universidad.
Pero nuestro caso no es ese, la universidad ha sido una experiencia provechosa, tomando en cuenta sus altos y bajos, ya que como todos saben, el año 2015 fue un año agitado socialmente, siendo este punto un hecho que marcó nuestro primer año que aún no acaba, ya que debido a la movilización no fue un año “normal”, como muchos se esperaban, pero que al fin y al cabo hemos sabido llevar de buena forma.
De los puntos ya mencionados, hemos sacado lo mejor de nuestro primer año, para tener un buen rendimiento, además de una grata vida universitaria, que se basa en el apoyo mutuo. La universidad nos ha ayudado de igual manera a mejorar nuestras habilidades sociales, y es una de las cosas que en el fondo esta institución busca, ayudarnos a ser mejores personas, capaces de colaborar con los demás, olvidando el sentido de competencia que muchas veces enseñan en los liceos.

domingo, 10 de enero de 2016

Asertividad en el aula: reflexión sobre lectura de dos autores a elección

“No consigues armonía cuando todos cantan la misma nota” - Doug Floyd
Es necesario destacar que la  comunicación en el ámbito educativo es un aspecto básico para llevar las relaciones dentro del aula de la mejor manera. Aunque este aspecto no solo sirve en los contextos educativos, sino también en todas las relaciones que se establecen a diario entre personas.
Hoy en día el docente es quien debe encontrar el punto medio en la comunicación con sus alumnos, debe manejar sus habilidades sociales y sus emociones para establecer el mejor clima dentro del aula. Una habilidad que debe ser trabajada a lo largo del desarrollo del docente y de las personas en general es la asertividad, habilidad que permitirá resolver conflictos tanto dentro del aula, como en la sala de profesores o simplemente en la vida cotidiana. Conocer y trabajar la asertividad permitirá al docente mejorar su tarea como tal y así aumentar el bienestar de sus alumnos y de él mismo.
La implementación del estilo asertivo en el rol del profesor es un elemento fundamental, ya que permite comunicar de forma tranquila y eficaz, las posturas a las cuales se enfrenta el profesor y así de esta forma transmite y se siente productivo, ya que se percibe como una persona capaz de sus habilidades y sabe lo que debe hacer. Es por esto que ser asertivo permite generar relaciones de confianza con los otros y proyectar la propia autoestima, segura y firme.
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Los autores que se trabajarán en esta nueva entrada del blog son: Jorge Everardo Aguilar Morales y Jaime Ernesto Vargas Mendoza, quienes escribieron el libro “Comunicación asertiva” y De la Peña, V.; Hernández, E. y Rodríguez Díaz, F.J., con el artículo de la Revista Electrónica de Metodología Aplicada llamado “Comportamiento asertivo y adaptación social: Adaptación de una escala de comportamiento asertivo (CABS) para escolares de enseñanza primaria(6-12 años) “.
Habiendo dicho que el rol del profesor involucra un comportamiento asertivo para el mejor manejo de las relaciones en el aula, es necesario conocer las características que este debe presentar para considerarse una persona asertiva, estas son, según los autores De la Peña, V.; Hernández, E. y Rodríguez Díaz, F.J:
  • Empatía: capacidad de ponerse en el lugar de otro para comprender los comportamientos y forma de actuar de un par.
  • Defender ideas, valores, etc, sin menospreciar a los demás: capacidad de ser consecuente con los ideales propios y no tener miedo a expresarlos, siempre de manera respetuosa sin querer imponer su pensamiento a los demás, sino que dejando en claro su postura.
  • Persona capaz de analizar las situaciones antes de actuar: esto quiere decir que una persona asertiva no es una persona impulsiva, más bien analiza cada situación y sus consecuencias antes de actuar.
  • Capacidad de resolver problemas:
  • Contraparte: personas agresivas, inhibidas
Estas características son las que debe presentar un docente para educar con asertividad, demostrando de esta forma, ser personas socialmente eficaces para la resolución de problemas y  que sabe defender sus derechos “sin pisar” a los demás, que en esta situación, serían los alumnos. Entonces, encontrando estas cualidades en el guía de la clase, lo segundo sería lograr un clima asertivo en el aula, siendo lo más importante el saber transmitir y enseñar a trabajar la asertividad entre los alumnos, realizando actividades en donde los estudiantes  puedan conocerse para así respetar y llevar una vida escolar sana.
Pero ahora nos preguntamos, ¿cómo un profesor desarrolla de forma óptima el comportamiento asertivo? Surgen variadas respuestas frente a esta interrogante, pero prima la auto-observación, ya que este es el primer paso para identificar los comportamientos no asertivos, que pueden ser tanto externos como internos. En los factores externos que afectan en la asertividad están: conflictos con los demás, circunstancias que se dan en el trabajo, los estudios, pareja, familia o amigos. Por otro lado los factores internos hacen referencia a los recuerdos negativos o trato de los padres que dejaron huella en él.
Estos factores, una vez identificados, deben ser trabajados, ya que el ser asertivo incluye un cambio en el modo de pensar, lo que se logra realizando variadas estrategias que permitan cambiar el paradigma de pensamiento establecido con anterioridad, que tienen que ver con poner en práctica actividades relacionadas con la asertividad que de a poco se incorporen en el modo de actuar del profesor. Estas actividades pueden ser: Describir de forma concreta los comportamientos que el individuo desea mejorar, como primer paso, imaginar situaciones y practicar respuestas asertivas ante estas, practicar en la realidad estas respuestas y lo más importante es basar las relaciones sociales en el respeto mutuo, aspecto fundamental de la asertividad, ya que de esta forma la seguridad aumenta en el profesor y al mismo tiempo en el alumnos, ya que el proceso de comunicación no se ve interrumpido por la poca empatía.
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Una duda que surge con respecto a la ayuda a la adquisición de la asertividad en los profesores, es la poca enseñanza de las habilidades socioemocionales que se le presentan en el ámbito universitario, ya que principalmente la enseñanza se evoca a lo académico y no al crecimiento personal. Está claro que hay profesores que en sus clases dan “tips” para ser un “buen profesor”, pero creemos que sería necesario incorporar este tipo de adquisición de conocimientos en mayor manera, logrando causar un impacto en el futuro docente, para que así pueda desarrollar de forma óptima sus habilidades con los alumnos.
En el caso de los alumnos y su relación con la asertividad, en el ámbito de las relaciones interpersonales, se pueden encontrar 3 tipos de comunicación según el libro Comunicación Asertiva (Jorge E. Aguilar Morales y Jaime E. Vargas mendoza). Estos tipos coinciden con las maneras que cada estudiante posee al enfrentar diversas problemáticas que se le presentan a diario en el aula y que principalmente demuestran su actitud hacia los demás. Dentro de estos tipos se presenta: la huída ansiosa (comportamiento pasivo), la respuesta asertiva (protegen sus derechos y respetan los de los demás)  y la respuesta agresiva (violan los derechos de los otros).
Con estos comportamientos es posible dilucidar las situaciones a las cuales el docente se ve enfrentado cada día, siendo de vital importancia la actitud que tome el docente frente a los variados conflictos que susciten en la sala de clases. Es importante destacar,  la actitud que toma un estudiante al momento de relacionarse con los demás, ya que el  receptor va a actuar de manera correspondiente, independiente si sea buena o mala.


Generando una situación hipotética con respecto a los tipos de comunicación entre alumnos,  entraría en juego la disposición pasiva que tiene un niño en un contexto educativo, siendo él quien permite que lo pasen a llevar, en esta situación, su par agresivo aprovechará el contexto para humillarlo ¿qué debe hacer un docente asertivo? En este caso el docente debe presentar una actitud imparcial para solucionar la problemática, y no sólo él, sino que también el círculo de estudiantes que rodea esa situación en específico. Para esto se debe enseñar a ser asertivo, esto se logra a través de actividades que fortalezcan el lazo afectivo del grupo, depositando al mismo tiempo el respeto que se necesita en la sala de clases, para evitar de forma mayor los posibles conflictos que puedan aparecer por los roles de comportamiento que tomen los alumnos, ya que al practicar la asertividad, es posible erradicar o modificar estos rasgos negativos que se presentan en ciertos estudiantes.

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Una actividad que proponemos para practicar en el aula, se llama “los cumplidos”. Esta consiste, en su primera etapa, en que cada alumnos escriba un cumplido que les gustaría que les hicieran, ya sea de parte de la familia, amigos o compañeros. Estos cumplidos deben ser leídos en voz alta por quien lo escribió. De esta forma se crea un ambiente de cercanía y empatía, rasgos fundamentales en la asertividad, ya que quienes estén alrededor, incluyendo el profesor, conocen un poco más de la vida de los demás y de sus problemas, entendiendo de esta forma el trasfondo de sus actitudes.

En la segunda etapa, los alumnos se reúnen en grupos y deben decirse los cumplidos los unos a los otros, adquiriendo de esta forma un sentimiento de seguridad, dejando de lado la actitud pasiva, lo que ayuda al enfrentamiento de problemas de forma correcta y a reforzar la autoestima que cumple un rol principal en la asertividad.
Esta actividad apunta al fortalecimiento de la comunicación entre pares, lo que beneficia a la asertividad, ya que al conocer al otro, es más fácil respetar las distintas realidades que muchas veces no saltan a la vista, generando un clima de compañerismo y por lo tanto, respeto por el otro.
Después de fortalecer los lazos entre alumnos y profesor, puede surgir otra actividad con la cual se trabaje derechamente la asertividad, esta es en grupos, los  cuales se reúnen para preparar una pequeña actuación, en la cual el profesor actúa como una persona agresiva, de esta forma los estudiantes deben saber utilizar las características de las personas asertivas (con una previa explicación) para poder enfrentar la situación, aprendiendo de forma práctica las herramientas de la asertividad, que deben utilizar para resolver los conflictos entre pares.
Al reforzar la asertividad en el profesor y los alumnos se mejora el clima de la sala de clases y las actitudes positivas que surgen en ella. Esta comunicación asertiva obedece al autorrespeto, y obviamente a la autoestima que son proyecciones al momento de actuar, por lo tanto si se trabajan en conjunto, se pueden lograr grandes cambios, ya que la asertividad se posiciona como el resultado de un equilibrio emocional interno de cada individuo.
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Para finalizar se tiene que la asertividad es una forma de actuar que posee ciertos rasgos, los cuales consisten en ser una persona respetuosa consigo misma y con el resto. Además hay que considerar que la asertividad es algo que se trabaja, es una actitud modificable, en donde los personajes significativos de la vida de un sujeto ayudan a modificar dicha actitud, es por esto que el docente, a ser una figura que se encuentra la mayor parte del tiempo con jóvenes, debe ser un apoyo en la construcción de este tipo de personalidad. Para esto se pueden realizar diversas actividades que ayuden a mejorar la base de este tipo de actitud.

En conclusión se puede determinar que la asertividad es una herramienta primordial a la hora de comunicarse dentro del aula, ya que la mayoría de las actividades dadas para los alumnos, se relacionan con la actitud que ellos van a poseer al momento de realizarla. El docente es un actor esencial, es el que crea el principal ambiente de relación y quien entrega todas las herramientas que puedan estimular a los alumnos a ser asertivos, ya que para practicar esa conducta se debe tener en cuenta el ambiente en donde se va a desenvolver.
La entrega de valores a los estudiantes también ocasiona un cambio en las actitudes de asertividad, ciertos aspectos como el autoestima, la confianza y la cooperación, términos que se han mencionado a lo largo de la reflexión, son agentes principales para las relaciones interpersonales, y gracias a ello los estudiantes desarrollan la habilidad de comunicarse y tener buenas respuestas a la hora de enfrentar sus propios conflictos con el entorno.