“Cada lenguaje posee una estructura de cierto tipo, reflejando, además, en su propia estructura la del mundo, tal y como asumen aquellos que desarrollaron el lenguaje. De forma recíproca, proyectamos sobre el mundo, casi siempre inconscientemente, la estructura del lenguaje que empleamos. A veces, es difícil darse cuenta que hay personas que ven el mundo de forma diferente, porque poseen otras estructuras de lenguaje, precisamente porque encontramos obvia la estructura de nuestro lenguaje, sobre todo si es nuestra lengua habitual”. - Alfred Korzybski
La educación es entendida de diferentes maneras, pero lo que debe predominar es el considerarla como un factor que favorece a los cimientos de la sociedad, ya sea más justa, menos violenta, concientizada, cultural, entre otros aspectos.
Es por esto que ser educador hoy en día es una labor compleja ya que es una tarea integral, que reúne muchas veces el ámbito académico y el valórico.
La sociedad de hoy, siglo XXI, en el ámbito educativo, solo se ocupa de los rasgos competitivos que puedan sembrar en sus alumnos, generando un clima estrictamente académico en el cual importa únicamente quien destaca y por lo tanto, quien aprende más rápido y obtiene mejores notas. Este tema hace olvidar a los profesores que cada alumno es diferente, que estamos rodeados de diferentes contextos sociales, que muchas veces limita o se refleja en el ámbito académico.
Hay que aprender que la enseñanza no solo se basa en contenido por medio de un método de enseñanza estrictamente directivo, sino que hay que entender que esta labor, es una labor social, aspectos que abren el paso a la reflexión en el aula y a la conciencia por parte del docente, ya que si es consciente de las diferentes realidades existentes, puede encontrar los diferentes mecanismos que ayuden a sus alumnos a mejorar, tomando en cuenta los procesos de enseñanza-aprendizaje con el factor confianza, buen clima de aula, respeto y diálogo.
Los conceptos que se trabajarán hoy con respecto a los mecanismos que pueden ser utilizados en el aula, son: reflexión introspectiva y reflexión dialógica. En relación al primer tipo de reflexión, es decir, la introspectiva, se puede decir que este concepto es el básico al momento del aprendizaje del niño en el aula, ya que, desde tiempos remotos, como lo hizo Sócrates, ha sido definido, como el que lleva el énfasis en el individuo mismo, ya que este tipo de reflexión le permite establecer a cada persona, los aspectos que tiene que trabajar para mejorar, siendo el conocerse a sí mismo algo básico, antes de cualquier conocimiento.
En el contexto educativo la reflexión introspectiva toma un papel fundamental, ya que los alumnos en la etapa escolar están en un fuerte proceso de desarrollo, ya sea físico, cognitivo, ético o moral, lo que permite al estar en contacto con esta reflexión, un progreso en el conocimiento de su modo de ser, ya sean sus fortalezas o debilidades, y en consecuencia, al trabajar esta reflexión, permite al alumno mejorar sus condiciones y reforzar lo que le gusta de sí mismo y trabajar en lo que quiera cambiar.
Este tipo de reflexión ayuda a trabajar la inteligencia emocional de los alumnos, ya que el hecho de comprenderse a sí mismos, ayuda a que el individuo identifique y comprenda lo que siente y así puede utilizarlo de la mejor manera en el contexto educativo en el que está inserto.
Después de explicar el concepto, cabe destacar el papel que toma el docente en el aula al momento de trabajar la reflexión introspectiva en sus alumnos, ya que este debe presentar las tareas que estimulen y provoquen a la introspección, convirtiéndose en un facilitador del aprendizaje, es quien debe entregar las herramientas y guiar los distintos procesos que vivirá cada alumno, siendo una ayuda para resaltar lo positivo y trabajar lo negativo en cada uno de los integrantes del curso.
En contextos educativos esta reflexión podría darse como un trabajo colaborativo profesor-alumno, el cual se combine el conocimiento de índole académico con el crecimiento personal ¿Cómo es posible esto? El docente debe saber tomar en cuenta que cada alumno es diferente y por lo tanto recibe el conocimiento de formas variadas,
lo que se sienta como primera base al momento de enseñar y le permite comprender y saber tratar las diferentes situaciones que se dan dentro del aula.
Si se combina lo académico con la introspección, podrían generarse situaciones como el mejoramiento de notas y las relaciones dentro del aula entre compañeros. Una situación que combina estos dos aspectos, sería que el docente ponga énfasis en las siguientes preguntas después de cada actividad evaluativa: ¿qué hice mal? ¿qué puedo mejorar? ¿que hice bien?, acompañado de observaciones que alienten a los alumnos al mejoramiento y el fortalecimiento de aquello que los alumnos hicieron bien. Estas reflexiones serían de forma ideal en voz alta, lo que permite el reconocimiento de errores por parte de los alumnos y que mejora el escuchar entre ellos mismos, lo que genera el respeto y consolidación de los lazos afectivos entre ellos y el profesor, ya que se generan instancias de confianza en las cuales equivocarse o fallar una vez, permite reconocer errores y esforzarse por los siguientes desafíos.
Este tipo de reflexión también puede ser tratada en los espacios de reflexión con el profesor a cargo del curso, el cual puede entregar cada semana actividades que ayuden al alumno a conocerse a sí mismo y que pueda en consecuencia mejorar aspectos que no le gusten de él. Para que, de esta forma, tenga un desarrollo integral, tanto como de persona como académico.
Por otro lado existe el tipo de reflexión dialógica, la cual toma una subjetividad y las enlaza con otras de su misma índole. Esto quiere decir que los principales actores en esta reflexión son exclusivamente los alumnos, ellos pasan a tener una relación pasiva en el aula a una activa, sin embargo el docente no queda atrás, sino que actúa sólo como moderador.
Los alumnos demuestran su capacidad para poder dialogar entre ellos, dar sus opiniones y puntos de vista, es necesario para cada uno comprender lo importante del trabajo en equipo, no solo porque se logra una la labor más óptima, sino que crea lazos de amistad y respeto.
Dentro del aula este tipo de reflexión da paso a la tolerancia entre pares, el respeto y el compañerismo, se ve reflejado en construir relaciones de trabajo y conocer más a sus pares. También puede influir en la ámbito académico porque la investigación en conjunto ayuda al entendimiento de conceptos, y se hace más fácil el trabajo, es por eso que es más probable subir notas gracias a un trabajo en equipo.
El profesor ya seguro de cómo es cada alumno, solo realiza un rol de moderador para que los chicos puedan manifestarse por sí solos sin miedo, él solo estará presente para corregir contenido de diálogo, regular el respeto y el punto de vista de cada estudiante.
Para finalizar, debemos destacar lo importante que es la educación social, para los niños y adolescentes, ya que al momento de enfrentarse en el aula, no solo deben preocuparse acerca de los contenidos, pruebas, exámenes, etc, sino que también de su mismo entorno, es decir, convivencia entre pares y relación profesor-alumno. Además, cabe destacar que para que un alumno se sienta con la seguridad de compartir sus experiencias, primero debe tener un apoyo del profesor y que este le otorgue las herramientas necesarias para que pueda desenvolverse tanto académicamente como socialmente. Convirtiéndose el hecho de estimular a los estudiantes, como una ayuda que mejora el clima y relaciones escolares.
Los alumnos demuestran su capacidad para poder dialogar entre ellos, dar sus opiniones y puntos de vista, es necesario para cada uno comprender lo importante del trabajo en equipo, no solo porque se logra una la labor más óptima, sino que crea lazos de amistad y respeto.
Dentro del aula este tipo de reflexión da paso a la tolerancia entre pares, el respeto y el compañerismo, se ve reflejado en construir relaciones de trabajo y conocer más a sus pares. También puede influir en la ámbito académico porque la investigación en conjunto ayuda al entendimiento de conceptos, y se hace más fácil el trabajo, es por eso que es más probable subir notas gracias a un trabajo en equipo.
El profesor ya seguro de cómo es cada alumno, solo realiza un rol de moderador para que los chicos puedan manifestarse por sí solos sin miedo, él solo estará presente para corregir contenido de diálogo, regular el respeto y el punto de vista de cada estudiante.
Para finalizar, debemos destacar lo importante que es la educación social, para los niños y adolescentes, ya que al momento de enfrentarse en el aula, no solo deben preocuparse acerca de los contenidos, pruebas, exámenes, etc, sino que también de su mismo entorno, es decir, convivencia entre pares y relación profesor-alumno. Además, cabe destacar que para que un alumno se sienta con la seguridad de compartir sus experiencias, primero debe tener un apoyo del profesor y que este le otorgue las herramientas necesarias para que pueda desenvolverse tanto académicamente como socialmente. Convirtiéndose el hecho de estimular a los estudiantes, como una ayuda que mejora el clima y relaciones escolares.
Es por esto que se puede decir que un alumno al tener una visión positiva del docente, podrá desarrollar la capacidad de compartir sus ideas con el resto, aumentando el respeto y tolerancia, y gracias a estos valores es posible que se eludan temas vistos con anterioridad como el bullying o las molestias hacia otro estudiante más débil. Esta característica da paso a las relaciones de los estudiantes entre sí, si ellos conviven en un ambiente de reflexión y tranquilidad, es difícil que caigan en la discordia.